Todo es perfecto: la vía Dzogchen

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Ilustración hecha con técnica mixta ( Cynthia )

El lema del Budismo Dzogchen es dejar que todo se auto libere. Si algo no se refuerza ( solidifica), se disuelve y pierde fuerza. ¿acaso solidificas tu impulso? ¿te parece sólido?.

En el Dzogchen, todo es perfecto, hasta las emociones más negativas como la cólera son bendiciones, claro la cólera es negativa si te haces daño con ella, revientas y haces reventar a los demás, pero si usas esa energía para darte cuenta del flujo de la conciencia, observas tu cólera, TOMAS DISTANCIAS Y TE DAS CUENTA QUE NO ERES ELLA, se convierte en tu material de trabajo para el despertar.

El Budismo Dzogchen es la escuela de la auto liberación, en la mente no hay nada sólido, surgen las cosas y se desvanecen,  inmediatamente desaparece y aparece otro surgimiento, todos los pensamientos no son sólidos.

Por ejemplo el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)  tiene una respuesta neuronal repetitiva, se genera una configuración neuronal insistiendo en un recuerdo persistentemente, la mente se hace sólida como un muro.

El obstáculo radica que creemos que somos una configuración inmutable de pensamientos, creo que soy esas rutas, un yo lleno de memorias, sensaciones, de afectos, de historia personal, de relatos, de temores, de emociones, de una determinada personalidad. 

¿Que somos? soy un flujo cambiante, instantes de conciencia  cálida

 

 

 

 

 

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Los surgimientos

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Los fenómenos ( cosas, afectos) nacen y mueren y de eso está hecha la vida. Por eso se recomienda vivir instantes de conciencia. Hay gente que se aferra a los instantes de conciencia porque fueron bonitos, pero bien, es humano preferir, disfrutar las cosas, tener derechos, pero ¿ por qué aferrarse? .

Nos aferramos a la sensación de YO, nadie quiere dejar de ser, queremos manipular las circunstancias  ¿ quien recibe las circunstancias? ¿ el yo o la mente? Descubre la conciencia no nacida que va más allá de la vida y la muerte, es como el motor inmóvil que sin moverse mueve todo.

El YO es un organizador del mundo, es necesario para poder manejar esas apariencias engañosas, necesitamos una referencia, un intermediario para ponernos en contacto con la pared, el cuerpo, las personas y así no volvernos locos y estructurar las experiencias, pero en realidad no hay un YO sólido como el que creemos que hay.

El YO es la interfase, el amortiguador de las experiencias, los sentimientos, así crea un relato de tu postura y lugar en el mundo.  Si reduces tu existencia a un YO limitado, tu visión de la realidad está reducida. 

A veces creemos  que el antídoto está en el YO, como si fuera un YO intrínseco y eso causa más confusión, creer a ciegas en un YO crea sufrimiento,  creo en quien le duele.

Deja al YO tranquilo, solito se autolibera

 

 

 

 

 

Escucha

 

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Escucha corazón

El sonido de los pájaros

el aire húmedo que atraviesa tus narices

el sonido del viento y los árboles

los invisibles procesos del cosmos

la no permanencia de la naturaleza

la quietud

la vida es un milagro

escucha atentamente la voz de la vida

la vida tiene su ciclo

wu wei en mi corazón

 

 

La dimensión más profunda

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Hoy fue el último día de mi clase de Budismo en la PUCP. He aprendido que somos un todo,pero estamos tan atentos al exterior y a las sensaciones superficiales y dejamos de lado nuestra dimensión más profunda.

Uno nace, va viviendo, va experimentando,  es sensible al dolor, pero también es libre de elaborar la experiencia y de la ignorancia de esa mente luminosa, de la verdadera naturaleza.

Un día soy cobarde, otro día soy valiente, lo que surgió en ese momento es producto de causas y condiciones, vemos las cosas a través de un lente y uno mismo ha creado el color y filtro.

Felizmente nuestra mente luminosa es impersonal, más allá de la persona, no la podría llamar mía, más allá del YO. Es la CONCIENCIA pura y simple, es indescriptible, su funcionamiento es estar consciente de algo.

Puedes conocer el dolor, pero la conciencia que conoce el dolor no sufre, es una función cognitiva.  La mente operativa puede quejarse del dolor, elaborar un relato, una historia, pero la conciencia en sí no sufre, no se identifica con el malestar, la pérdida y así ganamos libertad para tomar decisiones en paz.

Mientras uno tenga conciencia uno puede seguir aprendiendo, y hay una potencialidad  ¿es acaso el proceso de morir una experiencia contemplativa? El proceso de morir es contemplar mi mente y ver cómo mis facultades desaparecen.

La muerte es la conciencia en su desnudez, en su dimensión más pura, hay un sujeto que se apropia de esa experiencia, El sujeto pierde a su mente operativa, su familia, sus posesiones, su vida, pero puede contemplar esa conciencia pura, si te identificas con la conciencia es una liberación. No soy ni mi raza, ni mi mente operativa, nombre, oficio, historia, profesión, fama, etc.